SOBRE LA CATEDRAL DE BURGOS

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Riberas del Arlanzón

RIBERAS DEL ARLANZÓN

El tramo del río Arlanzón a su paso por Burgos coincide con el curso medio de su recorrido. Un caudal estable y limpio, regulado por los embalses de su cabecera, y unas riberas bien conservadas, han favorecido el desarrollo de un envidiable ecosistema fluvial. Sin parangón en Europa, en el Arlanzón urbano, entre los puentes del Bulevar en Capiscol y de las Rebolledas, se han contabilizado más de 250 especies de flora y fauna vertebrada. Entre las últimas destacan la presencia de nutrias y pájaro moscón.

Tras nacer en las altas cumbres de la Sierra de la Demanda, el río Arlanzón entra en Burgos conservando todo su potencial natural. Con un caudal medio estable y de aguas limpias, da forma a un largo y privilegiado ecosistema que atraviesa toda la ciudad. En los cerca de seis kilómetros de recorrido entre los puentes del Bulevar en Capiscol –aguas arriba y a la altura del parque de la Fuente del Prior— y de las Rebolledas —aguas abajo y en las inmediaciones de la barriada de San Juan Bautista—, se han llegado a contabilizar más de 100 especies de vertebrados y no menos de 150 especies de plantas. Este envidiable estado de conservación hace que el tramo urbano del Arlanzón pueda considerarse como uno de los más valiosos de todo el continente europeo.

Bosque de ribera

Protegidas en todo momento por unas altas manguardias de piedra de sillería o cemento, que a la vez las integran y protegen de la ciudad, en las orillas del Arlanzón se desarrolla un valioso bosque de ribera —más denso y mejor conservado entre los “trampones” y el puente de Capiscol— formado por chopos, álamos, fresnos y sauces. Entre las cinco especies distintas de estos últimos, destaca el Salix salvifolia, conocida como bardaguera blanca y que es un notable endemismo ibérico. El sector en el que la vegetación acuática, en especial espadañas, lirios de agua, cañas y platanarias, alcanza su mayor esplendor, es el comprendido entre los puentes de San Pablo y Bessón.

Fauna de lujo

La fauna asociada al río también es muy interesante. Las aves son los vertebrados mejor representados con cerca de 90 especies catalogadas. Además del ánade real, la focha común y la gallineta de agua que crían a la vista de todos, están presentes otras muchas aves relacionadas con el mundo acuático y arbustivo. Entre todas destacan la garza real, la garceta y, por su rareza, el pájaro moscón, que anida en una especie de bolsa colgante elaborada con fibras vegetales.
Ranita de San Antón y tritón jaspeado, entre los anfibios; culebra de agua y viperina, entre los reptiles; trucha, barbo, lamprehuela, gobio y bermejuela, entre los peces; y musgaño de cabrera y rata de agua, entre los mamíferos son otros de los más lujosos vertebrados presentes en el Arlanzón urbano. Mención aparte merece la frecuente presencia de las nutrias, que con un poco de suerte son fáciles de observar a la altura de la desembocadura del río Vena.

Andando y en bicicleta

Los seis kilómetros urbanos del Arlanzón se pueden recorrer cómodamente andando o en bicicleta, por los paseos y carriles habilitados que discurren en paralelo a su curso. Los puentes de la ciudad, en especial las numerosas pasarelas peatonales, son los mejores observatorios para descubrir la abundante fauna que puebla las aguas y riberas del río.

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