SOBRE LA CATEDRAL DE BURGOS

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Los ocho imprescindibles de la Catedral

 

Para entrar en la Catedral de Burgos hay que estar dispuestos a vivir una experiencia única, intensa e inolvidable. Gracias a las restauraciones de los últimos años, el interior luce con todo su esplendor la armoniosa combinación de estructuras arquitectónicas y elementos decorativos. La Catedral presenta planta de cruz latina con tres naves, marcado crucero y girola en la cabecera. A este primitivo diseño gótico de comienzos del siglo XIII, de nítidas influencias francesas, se le fueron añadiendo una serie de capillas funerarias financiadas por distintos clérigos y nobles.

1-Capilla de la Presentación

Siguiendo el sentido obligatorio de la visita, la primera parada imprescindible hay que realizarla en la capilla de la Presentación, construida por Juan de Matienzo a comienzos del siglo XVI y que está rematada por una impactante bóveda estrellada. En el centro destaca un sepulcro esculpido en albastro por Felipe de Vigarny.

2-Papamoscas

Al llegar a los pies de la basílica es preciso mirar hacia arriba y cumplir con el rito que todo buen turista lleva realizando desde hace varios siglos. Para escuchar las horas y ver abrir la boca al reloj del Papamoscas —que ya cumplía esta función hace unos 600 años—, lo mejor es estar dentro justo al mediodía.

3-Capilla de Santa Ana

Por la nave del Evangelio —la de la izquierda mirando a la cabecera— se alcanza una de las joyas de la Catedral: la capilla de Santa Ana. De finales del gótico, está firmada por Juan de Colonia. En su interior brilla con luz propia el retablo tardogótico del genial Gil de Siloe.

4-Escalera Dorada

Un poco más adelante aparece el crucero del templo donde es obligatorio dirigir la mirada hacia la famosísima Escalera Dorada: una original solución, diseñada en 1519 por el renacentista Diego de Siloe, para salvar el desnivel existente entre la puerta de la Coronería y la nave del crucero.

5-Cimborrio

Sustentado por cuatro grandes pilares circulares se levanta el espectacular cimborrio octogonal del templo. Su increíble y calada bóveda estrellada es una maravilla de la técnica y el arte renacentista —mediados del siglo XVI— con regustos platerescos y mudéjares. Justo debajo están enterrados El Cid doña Jimena.

6-Capilla del Condestable

Meta constructiva de la Catedral y de grandes dimensiones, fue edificada a finales del siglo XV, en un estilo que comparte elementos del gótico final y el primer renacimiento. De planta poligonal, cubierta por una atrevida bóveda con una estrella calada, guarda tesoros entre los que despuntan el sepulcro en alabastro de los Condestables y el retablo mayor.

7-Trasaltar

Entre 1498 y 1503 el renombrado artista borgoñón Felipe de Vigarny realizó los tres relieves centrales del trasaltar de la girola de la Catedral. Aunque mantienen una composición y unos fondos influidos por el gótico flamenco ya se observan elementos del renacimiento italiano.

8-Claustro y Museo Catedralicio 

El claustro superior es una joya del arte gótico radiante peninsular. De finales del siglo XIII y repleto de sepulcros y capillas, muchos de sus elementos lucen una llamativa policromía. También merece una visita el Museo Catedralicio con una rica colección de obras escultóricas, pictóricas y de orfebrería.