SOBRE LA CATEDRAL DE BURGOS

menu

MIRADOR 1 / Desde el atrio del Museo de la Evolución

 

De tú a tú, así pueden tratarse el Museo de la Evolución Humana (MEH) y la Catedral de Burgos. Los dos forman parte del exclusivo listado del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco, el primero por alojar los fósiles originales de los homínidos hallados en la Sierra de Atapuerca y la segunda por ser una de las joyas más deslumbrantes del arte gótico mundial.
Desde el atrio de entrada del MEH, diseñado por el arquitecto Navarro Baldeweg como un novedoso mirador elevado unos cuantos metros sobre las frondosas riberas del río Arlanzón, se contempla una atractiva panorámica del centro histórico de la ciudad presidido por el inconfundible perfil de la Catedral. También es el escenario de las mejores puestas de sol del verano burgalés.

El museo del primer europeo

El MEH de Burgos es el contrapunto moderno e innovador dentro del amplio patrimonio monumental burgalés. Referente mundial en el campo de la evolución humana, en su diáfano interior se rinde un homenaje a la razón y a la investigación científica personificadas en Darwin y Ramón y Cajal. Es una obligación entrar al museo para enfrentarse cara a cara con los restos del Homo antecessor, esa nueva especie con más de un millón de años de antigüedad y considerada como el primer europeo, y con los numerosos fósiles de Homo heidelbergensis acumulados en la famosa Sima de los Huesos.

La memoria del Cid Campeador

Desde el mirador del MEH también se distingue el conjunto monumental en homenaje al más famoso y legendario héroe burgalés: el puente de San Pablo, con sus ocho esculturas pétreas, y la estatua ecuestre del Cid Campeador.
Las dos obras artísticas, que alcanzan una elevada relación espacial, se inauguraron en 1955. Otros enclaves cidianos que recuerdan la presencia, legendaria o real, de Rodrigo Díaz de Vivar en Burgos son el Solar del Cid, la iglesia de Santa Águeda, la Catedral —en la que están enterrados sus restos—, el arco de Santa María y el monumento sobre la glera del Arlanzón.

Otro museo a cinco minutos

A solo cinco minutos andando nos queda el Museo de Burgos, uno de los mejores en su género de España y visita imprescindible para los viajeros que quieran profundizar en la memoria de la capital del Arlanzón. Situado en el interior de los bellos palacios renacentistas de Miranda, Angulo y Melgosa, tiene un aire cuidado, moderno y rigurosamente didáctico que invita al agradable aprovechamiento de todos sus contenidos.

Siguiendo la ruta...

Hay que cruzar por el puente de San Pablo y en la plaza de Mio Cid desviarse a la izquierda para entrar en el paseo del Espolón

Siguiente